lunes 9 de febrero de 2009

Le reconocían

Me llama la atención lo que dice el Evangelio de hoy (Mc 6, 53-56): "apenas desembarcaron, le reconocieron enseguida". Hasta entonces, Jesús no había pisado ese territorio. Y es que, al igual que tantos enfermos que le reconocían, la gente lo identificaba, seguramente por el Espíritu, puesto que no tenían ninguna referencia visual, y por tanto no podían recordarle.

Al Hijo de Dios no le gustaban las muchedumbres, no quería ser el centro de atención ni, desde luego, ser coronado rey. Pero allá donde iba le acompañaban el Espíritu y el Padre (se habla a veces de la Encarnación de la Trinidad).