jueves, 4 de diciembre de 2008

No son los que me dicen: 'Señor, Señor', los que entrarán en el Reino de los Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.
Con estas Palabras nos invita el Señor a la acción, a no dormirnos, a tomar en serio que Él vendrá, que está cerca, que lo encontraremos en un pesebre, de noche. Nos invita a pasar a la acción. Todos sabemos rezar, tener devociones, ir a Misa... Pero es mucho más difícil aplicarse, poner por obra su Palabra. Él lo hizo, se encarnó. ¿De verdad nos cuesta tanto?